Hace un par de días escuchaba el programa "Hablar por hablar" de la Cadena Ser y hubo un testimonio que me sorprendió. Un hombre (de unos 40 años) llamaba para comentar que su esposa (de unos 25 años) se había traído a su casa a su hermano (ella era extranjera, rumana si no me equivoco). Pues el tema era que desde hacía unos 9 meses no practicaban sexo y su hermano, que se había traído a su hijo, dormía en la misma habitación que ella porque padecia una depresión.
El problema es que una noche, el "buenazo" del señor se levantó tras oir unos ruidos en la habitación de su mujer y se encontró en el pasillo con el supuesto hermano con una erección. El hombre llamaba para ver que le recomendaban hacer, ya que después de varios días sin sexo, ver como el supuesto hermano no buscaba trabajo y dormía con su esposa y como su mujer pasaba de él, veía como la relación se iba a menos.
Las llamadas y los mensajes no se hicieron esperar. Las personas que estaban en el chat al momento afirmaron: LE ESTÁN ENGAÑANDO. Muchos decían que realmente no era el hermano sino su marido de Rumanía y el sobríno no era otro que su hijo. El pobre hombre al final seguía confiado que ese hombre era su hermano y que no creía que estuviesen mantuviendo éxito.
A lo largo del programa hubo muchas llamadas que hacían referencia a este tema y le recomendaban al buen señor que expulsase de su casa a esa mujer, que se estaba aprovechando de él.
Al final salió a relucir que ambos vivían a costa de él, ya que ninguno tenía trabajo.
¿Realmente existe gente tan buena y tan ingenua?
¿Realmente existe gente tan rastrera que engañe asi a otras personas?
En el mundo que actuamente vivimos... compadezco a estas personas.
domingo, 3 de agosto de 2008
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